La Caída De La Caperucita Roja: Parte 4 [Jay Naylor]

 

Caperucita vive presa en la torre del castillo por solicitud de la reina. Que no solo la tiene en ese lugar, sino que tampoco le permite llevar ropa, al parecer. Allí escribe una carta al rey, contándole que la reina la ha adoptado como su segunda hija y co-conspiradora. Donde le informa que hay muchos en su reino que quieren la colonización de los lobos.

Entre las cosas que le cuenta, le informa que la paladina fue atacada por sorpresa por los lobos, pero ella fue capaz de derrotarlos con su espada sin muchos problemas. Solo que no contaba con que Caperucita le inyectaría en una de sus nalgas un dardo adormecedores.

Una vez despierta, ella estaría atada a una cama con cadenas, junto a un grupo de lobos que están teniendo sexo con muchas mujeres humanas. Donde se le enseñó cómo otras mujeres miembros de su especie se han entregado al placer y a la marca de los lobos.

Claro que ella se resistió, pero con un leve pinchazo de la poción de los lobos, pronto comenzó a sentirse excitada y fue más receptiva para las pollas de estos caninos. Comenzando a hacer cosas muy guarras, como chuparle el culo a uno de ellos mientras su coño también es comido en un 69. Por eso ella no puede detenerse, a pesar de que las manos de este soldado lobo están manchadas con la sangre de muchos de su especie. Pero gracias a lo que le dieron, en lo único que puede pensar es en cómo se sentirá el pene de esta criatura dentro de ella. Ella podría decirle que se detenga, aún no es tarde, pero prefiere decirle que no pare y que la deje preñada.

Caperucita cierra su carta diciéndole al rey que debe estar furioso por el destino de su reino. Sin embargo, no hay nada que hacer para detener el destino de la raza de los lobos. Para cuando él haya regresado, lo estarán esperando con más soldados, productos de las humanas embarazadas, de los que podrá enfrentar.

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