The Cummoner: Parte 2 [Totempole]

 

Vilga pierde el control y caen de la escoba a un árbol, pero no tiene idea de que fue lo que paso, piensa que tal vez volaron por demasiadas horas y se ha quedado dormida. Intenta usar sus poderes para bajarlos del árbol, a ella y a Tucker, pero su magia se ha agotado. Tucker le pregunta que clase de bruja es que no funcionan sus poderes, pero Vilga no es una bruja, solo es una humana estudiante de magia y nunca tuvo mucho poder. Hasta el día anterior solo había podido encender velas. Cree que fue el orgasmo lo que despertó sus poderes. 

Si el sexo fue lo que cargo sus poderes, Tucker tiene la solución a eso, pero a Vilga ahora que Tucker se ve como un demonio verde y con cuernos no le parece nada atractivo. Aunque sea su culpa que ahora se vea así. 

Cerca de donde han caído hay una choza, en la que Vilga quiere ir para buscar algo de ropa, ya que ambos siguen estando desnudos. A lo lejos dos leñadores los ven entrar a la casa embrujada. Vilga encuentra ropa colgada justo de su talla en el tender del jardín. Y decide entrar a ver si encuentra algo de comida. El lugar parece abandonado, pero le parece muy extraño haber encontrado ropa limpia colgada, no tiene nada de sentido. Incluso le da un poco de miedo. Es como si alguien la hubiese preparado para ella. 

Mientras pensaba en esto, unos tentáculos se enredan en su cuerpo. Una criatura con una máscara se presenta como Faial el devorador. Y agrega a su presentación que va a satisfacer todos sus deseos en ella. Faial puede oler la magia en Vilga. Y esto hace que la desee aún más. 

Vilga le pregunta si es que va a charlar mucho o se la va a coger. Claramente, lo que Vilga quiere es recargar sus poderes. Pero Faial sigue hablando y hablando, preguntando si la ropa fue de su agrado y diciendo que es solo una ilusión, y que le parece muy extraño que siendo un ser con magia no pudiera notarlo. Por lo que Faial comienza a pensar que debe ser bastante patética esta chica, pero de todas maneras la va a hacer gemir de placer y la hara correrse un millar de veces antes de consumir su carne.

Vilga intenta entretenerlo, dándole charla, preguntándole si en serio se va a comer un cuerpo en el que acaba de eyacular. Por lo que Faial le mete uno de sus tentáculos en la boca para que pueda probar que su semilla no es para nada insípida. 

Faial comienza a desgarrar la ilusión de las ropas que lleva Vilga puesta, destrozando el pantalón hebra a hebra, orgulloso de lo potente que es su magia, Vilga dice que todo esto la tiene realmente excitada y que ya sé la meta de una buena vez. 

Faial abre los labios de Vilga con sus tentáculos y poco a poco se mete en su coño, con otro de sus tentáculos se mete entre sus pechos y luego en su boca. Vilga ya se está cansando de tanto ego, y lentitud, pero intenta alentarlo para que se apure y continúe. Diciéndole que sus tentáculos tan resbaladizos cubriendo su cuerpo están haciendo que se excite mucho y que no quiere que pare. Faial descubre el ano de Vilga y le parece que es Virgen, por lo cual dice que debe lubricarlo antes de entrar en él. Y se le ocurre probar el sabor de Vilga con su lengua. Mete su lengua tan profundo en su ano que Vilga está a nada de correrse, y grita que no pare de hacerlo.

Mientras tanto, Tucker está observando desde la ventana, con su pene erecto, sin saber si tiene que ayudar a Vilga porque está en aprietos o simplemente está donde quiere estar. También piensa que si Vilga logra recargar su magia puede volver a ser humano. Solo esperará al momento indicado para correr en su ayuda. 

Faial luego de lubricar bien el ano de Vilga con su lengua, piensa que ya es momento de meter uno de sus tentáculos, el más grueso de todos. Vilma grita que se la meta ya. Y sus ojos comienzan a brillar, su poder se está recargando. Vilga grita que se está llenando por completo y que es lo más increíble que haya sentido antes. 

Tucker está por correr a ayudarla, pero es demasiado difícil correr con el pene duro entre sus piernas. 

El cuerpo de Vilga se llena en un halo de luz, generando una explosión, de la cual hace volar a Tucker dejándolo tirado en el suelo, y siguiendo sin ser humano. A Faial lo convierte en una margarita. Y Vilga queda trasero arriba llena de semen, sintiendo que está en el paraíso. 

Tucker le pega un cachetazo en el trasero a Vilga, diciéndole que no sea perezosa y que ya se levante, que tiene que ir a buscar a su maestro para que lo vuelva a la normalidad. Vilga confiesa que su maestro ha desaparecido y que no tiene idea donde está, y que su viaje a la ciudad fue en el primer lugar donde comenzó su búsqueda. 

Tucker pierde la fe en que volverá a ser un humano. Pero Vilga aún está cargada de magia y piensa que los humanos aprenden muy rápido y podrá lograrlo. 

Mientras tanto, alguien los está observando desde una bola de cristal. 

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