Stranded [Jopuari]








Este joven se siente muy desanimado; hace 67 días que está varado en esta isla y todo lo que está haciendo es sobrevivir. El solo pensar que tal vez muera allí le hace replantearse qué es lo que ha hecho de su vida. Si nadie los rescata, morirá siendo virgen.
Su tía, que está allí con él, escuchó esto que estaba reflexionando. Ella regresaba con peces y un coco que logró encontrar para que ambos se alimenten. Se siente bastante mal de escuchar que su sobrino se sienta tan desanimado, ya que si no fuese por los boletos del paseo en barco que el tacaño de su casi exmarido le dio, no estarían allí.
Su sobrino intenta no hacerla sentir culpable y le pide que descanse mientras él se ocupa de cocinar los peces para la cena. Un rato después han cenado y se van a dormir. Su tía sabe que cada noche este joven se jala el pene cuando piensa que ella está dormida, pero esta noche ella le quiere dar algo de atención y se saca la ropa para cambiar la realidad que están viviendo. Mientras se abre de piernas mostrándole su coño desnudo, le pregunta si ha estado fantaseando con ella.
El joven se acerca a ella preguntándole si tomará su virginidad; ella le dice que lo haga antes de que cambie de opinión, y él, sin dudarlo, mete su pene en ella. Ella no esperaba que el pene de su sobrino fuera tan grande; ahora él ya no es virgen y no hay vuelta atrás, quiere que la coja más duro.
A este joven le gusto como se siente mojar su polla en el coño de su tía y le esta dando bien duro, mientras ella le dice lo mucho que le gusta, y que a partir de ese momento su vagina es suya. Él está tan entusiasmado que no para de empujar dentro de ella, pero ya se está por terminar. Hana le pide que termine dentro y así ha llegado la mañana, mientras estos dos se la pasaron cogiendo toda la noche.
Es turno de este joven de ir por cocos para el desayuno, pero a Hana le ha gustado tanto tenerlo dentro que no se quiere apartar de estas nueces.
