Pijurro: Parte 4 [VazzComics]

 

Pijurro estaba metido entre unos arbustos con unos binoculares; él mismo piensa que esta actitud es de degenerado. Pero quiere explicar que la situación lo amerita. Su mamá Jessica lo llevó de paseo a las montañas con su nueva amiga hippie-comunista; él solo está queriendo cuidarla del adoctrinamiento empobrecedor, y no es su culpa que ambas estén tan buenas. Sabe bien que espiar es un delito, pero todo sea por evitar la plaga de zurdos.

Esta amiga le estaba enseñando a Jessica cómo es la vida en la naturaleza, y que para conectar con ella deberían andar sin nada de ropa que las cubra, tal como llegaron al mundo. También, por supuesto, no hay baños en la naturaleza, por lo que Jessica se va a un arbusto a orinar; esto le resulta tan asqueroso. Esta parte del Hippismo no le es divertida. Pero su amiga le dijo que está segura de que se pondrá divertido cuando descubra el amor libre. Jessica no tiene idea de a qué se refiere con esto, pero está a punto de descubrirlo.

Esta amiga está esperándola en una manta en el suelo, con una pierna detrás de su nuca, mostrándole todo. Jessica se acerca a ella y la toma del cuello, acercándose a su boca y besándola. Esto hace que a Pijurro se le salten los ojos, pues su madre se está besando desnuda con una mujer; esto está por causarle un infarto.

Jessica ha llevado su boca al coño de su amiga, mientras esta se retuerce de placer diciéndole lo bien que lo hace. Ver esto está haciendo que Pijurro ame el amor libre. Ver el coño de su madre mojandose mientras tienes rostro en el coño de su amiga. Esto hace que se jale tanto la polla que siente que se le está por prender fuego. Mientras piensa las ganas que tiene de estar en medio de estas dos, siendo un gato en medio de unas lesbianas. Realmente se siente como un maldito degenerado jalándose escondido en los arbustos.

Un caballo llega al lugar y lo descubre tocándose; le dice que no se alarme, ya que entiende que le gusten las relaciones homosexuales como la de las dos mujeres que se están tocando. Pijurro intenta explicarle que no le gustan las relaciones homosexuales y que solo estaba viendo a dos sexis lesbianas. Y que las cosas de homosexuales le dan asco, no entiende a ese tipo de gente. Eso lo lleva a una situación muy incómoda, ya que a este caballo sí parece gustarle. Esto lo pone en terrible aprieto porque este caballo está queriendo con él.

Jessica escucha los gritos de Pijurro cuando es secuestrado por este caballo que va a abusar de él. Así fue como este pequeño gato aprendió a la fuerza a respetar el amor libre. Y a no juzgar las preferencias de las personas a la hora del amor, siempre que sea legal y consentido.

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