Manny And Marcy’s Beach Day [Dizzy]
















La tía le pregunta a su sobrino si está listo para un día de playa. Está segura de que se lo pasará genial porque cualquier chico querría pasar un día soleado en una playa nudista con una mujer muy tetona.
Ambos pasan primeros por las carpas para cambiarse y el sobrino no puede evitar echar una mirada dentro para ver cómo luce su tía. La cual tiene unos pechos tan grandes que él fantasea con meter su cara entre ellos. Algo difícil para el chico, porque tendrá que ver a su tía así todo el día.
De camino al lugar donde se establecerán, la tía le pide algo raro. Es que no tiene sostén, así que necesita que le cargue los senos mientras caminan porque su espalda le está matando. Al chico no le molesta hacerlo, pero claro que es un poco vergonzoso llevarlos encima de sus hombros.
Él intenta no pensar nada raro, porque al final es solo su tía. Pero el pensamiento de cómo se ve el resto del cuerpo pronto hace que la verga del muchacho crezca. Teniendo que ocultarse para que la tía no note que se ha puesto duro por ella. Solo que cuando ella le propone ayudarlo a ponerse bloqueador solar, termina recibiendo un golpe en la cara con el falo duro del chico. Lo cual no le molesta a la tía, solo que él no haya tenido la confianza para pedirle que le ayude con eso.
Eso sí, lo que está a punto de hacer no debería decírselo a nadie. Un trato excelente si la tía puede usar hasta su garganta para mamársela al sobrino. No tarda en correrse dentro de la boca de ella, pero al notar que aún no ha sido suficiente, decide seguir haciendo cosas en la playa para lograr que se le baje.
Ahora usa sus tetas para una paja rusa, que es muy suave por lo ricas que son sus tetas. Disfrutando tanto que se corre sobre la cara de la tía y aun así sigue duro porque lo que hacen solo provoca que esté más caliente. Por eso la única solución que queda es usar el coño de ella. El cual entrega estilo perrito y dejando que su sobrino sea quien tome el mando esta vez.
Para la tía tampoco está nada mal, porque nunca había sido follada por alguien tan enorme. Comenzó haciendo esto para ayudarlo, pero ahora puede ver que lo disfruta mientras la penetra salvajemente con sus rodillas y manos apoyadas sobre la manta que usan en la playa. Así que acaba gritando que siga dándosela así.
Lo inevitable sucede, que es una corrida dentro de la tía. Que le dice al chico, que quiere seguir haciéndolo, que ella no está acostumbrada a follar tanto. Pero cómo sabe que los chicos jóvenes son tan necesitados, le deja seguir follando su coño con su verga enorme.
Al final deben regresar. Y en el camino de regreso al coche, el sobrino le pide perdón. Lo cual no es necesario porque ella no se había divertido así en años. No importa que ahora vaya chorreando semen por todo el lugar. De hecho, al llegar al coche le hace una mamada y le propone divertirse de esta manera el resto del verano.
