Los Supersónicos XXX: Parte 1






















Súper Sónico lleva a su jefe, el Señor Júpiter, a su casa para trabajar. Pero se encuentra con una sexy Robotina que le dice que Ultra se fue al salón de belleza y estarán solos. Para dar más detalles, la empleada robótica le dice que para hacerse una depilación. Mientras que el Sr. Júpiter quiere saber donde puede conseguir una de estas robots para él.
Súper le explica a su jefe que como Cometin es especialista en mecatrónica, le estuvo haciendo algunos cambios al modelo original, y no es algo que pueda comprar en el mercado. Al parecer el chico tiene talento, porque le ha hecho unas hermosas modificaciones que hacen que la la robot se vea muy sexy.
Pero eso no es lo que enoja a su jefe, porque había ido allí especialmente a ver a la esposa de su empleado y ella no está en casa. Era una última oportunidad para Súper de que su jefe no lo despida, así que ahora puede darse por despedido porque ya no quiere perder tiempo con sus estupideces.
Súper intenta defenderse, diciendo que no sabía que no habría nada en la casa, pero que puede ordenarle a Robotina que prepare algo para comer. Pero la robot lo corrige y le dice que Lucero está en su cuarto con una amiga, solo que no quiere ser molestada.
Bueno, si Lucero está en casa quizás no sea despedido. Súper no quiere que su jefe tengan grandes expectativas con ella, porque no sabe cocinar y podría desilusionarlo. Sin embargo, el Sr. Júpiter tiene otras ideas con la hija de su empleado. Por lo que le dice que el último lugar en donde quiere ver a su hija es en la cocina, por eso quiere ir a ver que hacen, con una gran erección en sus pantalones.
Cuando llegan a la habitación de la hija, encuentra a Lucero con su amiga, Pebbles de los Picapiedras. Está una encima de la otra, comiéndose los coños en un 69 que deja una hermosa vista para los dos. Súper con su vista en la hija de Pedro y Sr. Júpiter con la vista en la hija de su empleado.
Lucero le dice a su amiga que parece que debe haber practicado, pero Pebbles le dice que no sé por qué se impresiona si es solo un saludo. Todo ante la mirada de los dos hombres que se han puesto duros con ellas.
La hija de los Supersónicos le dice que no quite su lengua de dentro, porque esa la deja loca, pero Pebbles quiere usar esos juguetes del futuro que ella tiene. En su tierra no se consiguen, y el que su amiga le regalo ya lo ha gastado. Pero necesita uno, para ver lo ardiente que luce dentro de su amiguita.
La boca de Pebbles es muy buena, ya ha hecho que Lucero se corra dos veces y todavía está ardiente. Lo único que podría completar esto es una verga bien grande y dura. En eso son interrumpidas por los hombres, que le dicen que en eso podría ayudar. Lucero siente vergüenza, al ver a su padre y al jefe de este, pero las dos se han quedado muy curiosas con las pollas que traen entre sus pantalones.
El Sr. Júpiter admira a la joven diciéndole que es igual de hermosa que su madre, ofreciéndole su ayuda para lo que estaría precisando. Lucero no sabe qué decir, porque está su padre y se vería muy mal. Algo de lo que la adolescente no debería preocuparse, dejando que el señor le haga cosquillas en sus tetas con su bigote mientras se las chupa.
Súper le dice a su hija que no se preocupe por él, ni tampoco por su amiga, que él se ocupara de que este muy bien atendida durante su visita. La cual no sabe si hacerlo porque le agrada su esposa, pero no le ha podido quitar la vista al paquete que lleva.
El Sr. Júpiter se ha puesto a comerle el chocho a la chica, porque no le gusta perder el tiempo conversando. Que con el bigote, parece hacer un buen cunnilingus a la joven que hasta hace poco lo tenía comido por su amiga. Él también es muy bueno con su lengua, pero también con sus dedos. Cuando era joven estudio piano, y esas habilidades se transmiten a este momento. Además, al señor le gustan los chochos perfectos como el de ella.
Antes de que Pebbles le haga una mamada al padre de su amiga, le pide permiso para no faltarle el respeto a su madre. Pero Súper le dice que no se preocupe por su esposa e hija. Para el hombre, ella le recuerda mucho a su madre cuando le está comiendo la verga. La chica no entiende mucho de lo que dice, pero sí de como comer un rabo, y lo hace hasta con los huevos.
Lucero se ha sentado en la cara de su amante, que puede aguantar cualquier cosa con tal de probar ese coñito. Mientras que su padre ha pasado a penetrar la vulva de Pebbles, lo cual es delicioso para la joven. Quien le pide que la puede meter más, ya que Bam Bam la tiene acostumbrada a dársela por completo. Sr. Júpiter también lo hace, pero con Lucero en cuatro para follar bien rico a esta chica que lo quiere. Que tiene otro truco bajo la manga: tener una mano de piedra. Con la que golpea duro el trasero de Lucero, que gime y puede que se corra antes de tiempo por lo rico que le gusta ser nalgueada.
Lamentablemente, todo llega a su fin cuando la esposa Ultra llega a casa y se encuentra con esta escena.
