Erocos Vol. 35 [Lime]

 

Este joven de pronto a tenido mucha suerte, una chica de secundaria se a ofrecido a pagarle el alquiler con su cuerpo, y dormir en su casa, solo poder follar con semejante belleza es un milagro.

Este joven no esperó a que llegara la noche; de inmediato puso sus manos sobre Rangiku, tomándola de sus grandes pechos y apoyando su pene erecto en ella; no había forma de que se pudiera contener a un cuerpo tan sexy como el de ella. Ella lo toma con su mano, haciéndole gotear su preseminal, y en poco haciéndolo terminar. Él estaba feliz de correrse por una paja de esta colegiala tan hermosa. Con tanta carga saliendo de él, ella no está segura de que él pueda aguantar mucho más, pero él dice poder disparar su carga una y otra vez cuantas veces más por ella y, mientras dice esto, está enterrando las bragas de Rangiki dentro de su coño.

Rangiku se pone de rodillas tomándolo de las bolas y metiendo su polla en la boca, su boca es tan caliente que el siente que se le derrite el pene. Y la forma en que acarrea sus bolas es una locura. Nuevamente se corre y todo ese semen cae en los pechos de ella.

Pero ahora es momento del plato fuerte; ella se pone de cara a la pared mientras él le mete su grueso pene, mientras ella le pide que empuje más fuerte y se meta más profundo. Aunque él ya se ha terminado, le pide que no se salga y siga así, que quiere sentirlo.

Este joven se siente tan enloquecido por lo húmedo y cálido que es el coño de Rangiku, que se está volviendo adicto a este coño. Ella levanta una de sus piernas, poniéndose en un ángulo de 90 grados, y le pide que se meta con más fuerza y le dé su esperma.

Luego lo hace sentarse en una silla y se sienta sobre él, diciéndole lo caliente que es su pene y que siente que le quema el interior. Al escuchar esto, este joven se corre con fuerza. Pero aún tiene más para ella; ella se está volviendo adicta a su pene, por lo que le pide si podría quedarse una noche más.

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