Echidna Tail [Palcomix]
























Gala-Na, la líder del concilio de Albion, estaba intentando descansar, pero debido a su posición tenía preocupaciones que no la dejaban hacerlo. Se pensaría que con tantas responsabilidades, y con su posición, estaría muy ocupada como para tener deseos carnales o interesarse por machos y por hembras. Pero la realidad es que se sentía tan sola y con tanta presión que tenía muchos deseos. Cuando dormía soñaba que quería que volvieran los guardias para poder tener sus pollas. Cuando se despertaba, tenía que tocarse para poder calmar sus ansias. Durante el día comenzó a utilizar vibradores y esto empeoró todo.
Pensó en enviar una carta para solicitar hombres dentro de la fortaleza para que le sirviesen. No podía parar de tocarse; ha intentado distraerse con todo. Paseos para ayudar a relajarse, pero termino encontrando a Lien-Da con Knuckles tocándose, follando. Era la primera vez que veía con sus propios ojos a dos equidnas haciéndolo; esto automáticamente hizo que sus manos bajaran para intentar llevarla al clímax. Tuvo que correr por una ducha fría antes de que descubrieran que los estaba observando. Pero no fue a su baño privado por miedo a caer en la tentación de nuevamente tocarse. Allí encontró a Wyn chupándole el coño a Julie-Su. Al ver esto, tuvo que llevar sus manos a su coño para que lo mojado que estaba no cayera por sus piernas.
Nuevamente tuvo que correr y escapar de esto; ya no podía con esto. Y aunque se largó de allí a toda prisa para que no la descubrieran e intentó volver a su habitación, el destino estaba en su contra y encontró a Lara-Le con el Doctor Finitevus; estos dos sí la vieron llegar, y Lara-Le intentó taparse para que no la viera desnuda, pero el Doctor le pidió que la dejara ver mientras le pasaba la lengua por el coño. Dejó que se sentara en una silla y viera cómo estos dos follaban. Una vez que terminó en la espada de Lara-Le luego de follarla por el culo, le dijo que el espectáculo había terminado y que se fuera a su habitación.
Regresó rápidamente a su habitación sin dejar de pensar en las palabras que dijo el Doctor Finitevus. En el camino encontró al guardián Spectre, que decía que estaba allí porque escuchó de ciertos equidnas que ella estaba necesitando satisfacer sus necesidades. Y como él también estaba teniendo necesidades que satisfacer, tomó la cabeza de Gala-na y la obligó a chuparsela. Cuando ella vio cómo su pene se levantaba bajo la capa, deseó tenerlo. Este era todo un pervertido que primero le metió un dilatador en el culo, para luego deslizar su pene dentro. Gala-na no tenía idea de que el dolor se podía convertir en placer y terminó con fuerza en un gran orgasmo. Aun así, puso el pene de este entre sus pechos y lo chupó hasta hacerlo terminar, descubriendo que el sabor del semen era salado. En su mente pensaba y se decía que podría haberlo chupado toda la noche para que soltara más de la leche en su cara. Pero ella también quería probar su trasero. Y metió su lengua en él; escucharlo gemir la puso aún más y se subió sobre él para montarlo.
Esto llevó a que su estado de ánimo cambiara por completo; ahora ya no se la veía triste ni preocupada, solo se la veía feliz.
