Somethin Screwy [Fred Perry]

 

Jessica le dice a su esposo Roger que han estado en el estudio todo el día, así que es momento que se pongan a jugar. Lo llama conejito travieso, mientras juega con unas bandas que enreda entre los pezones de sus grandes tetas. Piensan jugar a la cuna de gato, sea lo que sea que signifique.

Ella está de acuerdo y deja salir la monstruosa verga de su esposo del pantalón. Embolsándola con sus enormes tetas gordas, y usando su lengua larga para comenzar a darle un poco de cariño a la punta. Lo que hace que el conejo eche vapor por las orejas de lo caliente que está con su pelirroja esposa.

Jessica le pide que no sea tierna con ella, por eso le va a dar cuerda para que luego la folle tanto que la deje noqueada. Lo que no es difícil hacerlo con una mujer tan sensual como ella, que tiene el pelo de su coño saliendo de su diminuta tanga, mientras le come toda la verga al conejo y no quiere dejar ni un trozo fuera. Que sigue chupando, usando hasta su garganta, lo que está haciendo que el conejo se vuelva loco.

Luego Jessica Rabbit habla de que quiere hornear un pastel de zanahoria, lo que es conveniente. Por un lado, el conejo tiene una gran zanahoria. Y luego tiene su coño, que actúa como un gran horno caliente.

Aunque antes de meterla, el conejo le besa sus manos, le dice que la ama, y le da un beso en la boca. También juega con sus pezones, usando su lengua de caricatura para satisfacer los deseos de esta pelirroja tan ardiente. Bajando juguetonamente por su estómago, hasta llegar al punto de placer extremo que es su entrepierna. Allí él enrolla su lengua y se la mete como un torbellino dentro. Mientras le dice que la vuelve loca con ella y le sujeta las orejas para empujar su boca bien adentro de su coño. Gracias a eso lanza un potente gemido.

Pero eso la ha dejado aún más caliente, y ella quiere su gran rabo para que la penetre de una vez. Algo que hace Roger, luego de decirle que es momento de componer bella música. Así se pone a penetrar el coño ardiente de esta mujer, que ahora lo tiene muy grande por lo gruesa de la verga.

Sexo que, a pesar de lo sucio que puede parecer, tiene algo de romántico durante todo el rato. Solo tienes que obviar las cosas guarras que dice Jessica, como que la aplaste, que la estire.

Que de tan bien que lo ha taladrado su esposo cree que él se merece un regalo. Por eso saca su verga de su coño y la pone en su culo, bajándolo tan rápido que hace desaparecer el pene. Un culo perfecto y redondo que hace que Roger se corra rápidamente, expulsando litros de semen dentro y fuera de la pelirroja. Todo ante la mirada de Betty que la llama una suertuda por conseguir esa follada.

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