Dragon Queen’s: Parte 5 [Motsu]

 

Maya comienza el show contando sobre el plato fuerte del día en Dragon Queen’s. Lamenta haberlos hecho esperar, pero todos los comerciantes han estado recomendando esto y ahora vemos a las chicas luciendo sus atuendos clásicos de los videojuegos. Un espectáculo de baile de princesa que tiene a Moonbrooks, Alena y Anlucia.

Todas ellas debajo tienen cosas más sexis, no te preocupes. Que sus atuendos no son los correctos para este club tan erótico. Por eso lo que llevan debajo son unos leotardos muy guarros. Así bailan con unos bikinis muy peligrosos que muestran todo lo que nos gusta de ellas.

Aunque Alena y Moonbrooks tienen una sorpresa: comenzar a masturbar a Anlucia delante de todos los hombres. Que espera que esté lista, porque van a lamer sus pezones duritos luego de comprobar que la chica estaba muy mojada debajo de las bragas.

Y vaya que lo hacen bien, porque están logrando que la mujer se corra. Brindando un espectáculo que a todos los hombres les ha gustado, por eso hay una larga lista de clientes que quieren ir al VIP con ellas.

Dentro del salón, las tres le chupan las pollas a tres hombres al mismo tiempo. Mirando a los ojos a sus amantes, lo que es muy caliente para todos. Ver a las tres princesas chupar pollas al mismo tiempo es demasiado, por eso terminan con sus bocas llenas de lefa. Aunque ahora no parecen de la realeza, al beberse toda la corrida.

Ahora las princesas son llevadas aparte, para que en lugar de solo verlas chupar, también puedas ser folladas. Moonbrooke es la más cochina de todas, abriéndose los labios de su vagina para que su cliente pueda penetrarla pronto. Al que le gusta hacerlo como perros, por eso puso a la princesa en cuatro patas y la llena de semen.

Anlucia también se lo está pasando bien en la cama con un hombre que ha puesto a la princesa a gemir. Quien ha descargado varias veces sus huevos en ella, dejándola con múltiples creampies en cadena. Algo que hace que la vagina de ella se apriete cada vez más fuerte. Aunque ella también se corre por ser tratada como la perra de la corte.

En cambio, a Alena le gusta tener el control, montando a su cliente hasta que a este ya no le queden fuerzas. Ella podría seguir todo el día, pero su hombre es otra cosa. Le encanta hacerlo con Alena, pero no sabe si podrá continuar.

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