Dragon Queen’s: Parte 4 [Motsu]

 

Dos chicas han subido al escenario de Dragon Queen’s: Rubí y Jessica. Eso es porque la primera es la recién llegada y necesita una compañera con experiencia. Que quiere que ella se siente a mirar las habilidades de su senpai.

Sin embargo, Rubí también tiene algunos trucos y comienza a menearse muy rico para un público que está desbocado con estas dos chicas. Aunque luego de ver a Rubí lamer sus propias tetas gordas, solo provocan que Jessica también saque lo mejor que tiene. Y eso es abrirse los labios de su coño, demostrando que ella puede ponerse seria. Ahora, con las dos abriendo sus vaginas, el público se ha vuelto loco. Algo que ha conseguido que Rubí sea solicitada en el salón VIP.

Dentro está Anlucia recibiendo la corrida en la boca de un hombre al que le está haciendo una mamada. A la que también le han llenado hasta la frente de semen porque ha sido una venida en la cara espectacular.

Rubí tiene a su primer cliente, que espera mucho de ella con su polla ya lista para que ella se ponga a trabajar. Sin embargo, Jessica, que ya está haciendo un paizuri, no está segura de que ella pueda brindar un servicio satisfactorio a los clientes. Haciendo enojar a Rubí, que ahora quiere esmerarse más para competir.

Rubí toma la iniciativa y le pide al cliente que se acueste, sentándose en su cara para que este le lama bien el coño. Que como lo hace tan bien, ella lo recompensa chupándole la polla. Tragándosela entera porque, de verdad, lo que ha dicho que se lo haga bien también lo piensa. Así no tarda en terminar con la boca rebalsando de lechita. La cual para Rubí parece muy espesa.

Ahora es el turno de follar, sentándose en su verga. Aunque no lo perdonara si se corre otra vez. Eso porque él le dijo que su vagina era muy pegajosa y húmeda, y ella no sabe cómo tomar un cumplido. Pero tampoco está nada mal para ella, que está comenzando a disfrutar de este trabajo. Por eso suelta su cara de ahegao, lo que motiva más al cliente a hacerla correrse con el creampie que le hará.

Ella no lo perdonará, pero tendrá que hacerlo cuando el cliente quiera satisfacerla más. Le está por dar el golpe de gracia y no hay nada que pueda hacer porque su cuerpo no puede moverse. Que, aunque intenta hacer lo mejor, es derrotada al primer embiste de su polla. Para Rubí la polla del cliente es malvada. Ahora ya ni siquiera lucha, simplemente quiere volverse a correr porque no puede contra su naturaleza.

Es curioso, pero la fuerte Rubí es derrotada por un viejo que se ha venido muy rico varias veces dentro y fuera de ella.

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