Mother & I: Parte 1 [Tobe]

 

En la casa de los Kamado pasan cosas extrañas por la noche. En lugar de dormir, Tanjiro pasa el tiempo teniendo sexo con su mamá. La cual, con su polla, hace gemir fuerte en su oído mientras lleva los aretes.

Aunque lo peor no es que tenga sexo con la madre, sino que encima se corre dentro de su útero, lanzando un gemido y toda la leche en el interior. Algo que se repetirá durante la noche mientras el resto de la familia duerme.

Esto comenzó en medio de la noche, cuando Tanjiro despierta y puede oler un aroma muy espeso que viene de la habitación de su madre. Buscando ver que es lo que lo provoca, encuentra a su madre masturbandose y sudando. Eso es lo que provoca esa esencia tan rara para su sentido. Además, es la primera vez que de una vagina sale un chorro así de intenso.

Al día siguiente, mientras Tanjiro recogía leña, en lo único que podía pensar era en Kie, su madre. Rápidamente trataba de olvidarse de eso, pero era una imagen que regresaba a su cabeza rápidamente. Por eso su madre le pregunta si le sucede algo; ha estado comportándose raro todo el día. Por eso le pide a su hijo que descanse; siempre la familia depende de él y de su espíritu trabajador.

Salvo que el solo contacto de su madre hace recordarle lo que vio. Sentir la mano de ella en su cara es un gran disparador de todos esos recuerdos eróticos de ella. Lo mejor que puede hacer ahora es ir a caminar al bosque; eso le ayudará a liberar sus pensamientos.

Más tarde, después de la cena, él no puede evitar ver a su madre e imaginarla desnuda. Una fantasía que lo seguirá hasta cuando se acueste en la cama. Intentando dormir, mientras desea que esto sea algo que finalmente desaparezca de su mente y pueda ver a su mamá normalmente otra vez.

Pero nuevamente es despertado por ese olor. Está seguro de que es el de la esencia de su mamá, y por eso vuelve a espiarla mientras ella gime y se chorrea en el agua. Solo desearía poder meter su polla allí, en esa fruta encantadora que tiene entre las piernas. Llevándolo a masturbarse mientras sigue espiando a su madre.

Tanjiro la llama pervertida, pero tampoco puede dejar de tocarse pensando en ella. Todo gracias a la compleja esencia que desprende cuando todo su cuerpo está excitado. Más cuando tanto el chocho como el trasero de su madre quedan completamente visibles. Lo que lo lleva a intentar igualar la velocidad de ella para sincronizarse y sentirse más cerca.

Solo que eso lo llevó a descuidarse, y por eso, cuando ambos se corren, la madre puede ver a Tanjiro de rodillas en su puerta. Algo que le da mucha vergüenza, porque no sabe cómo hará para ver su cara a partir de ahora. Se pregunta cosas como desde hace cuánto está ahí o qué debería hacer ahora. Hasta que nota lo que ha dejado en el suelo, una sustancia que huele a semen, pero de la que no estará segura hasta que la haya probado. Uno del que se había olvidado el sabor desde la muerte de su esposo.

Entonces comienza a pensar que debe haberlo contenido por mucho tiempo antes de haberlo lanzado. Lo cual lo hace tan delicioso que Kie comienza a lamerlo del propio suelo. Llevándola a preguntarse si su hijo la ve más como una mujer que como una madre.

Todos esos deseos pervertidos lo llevan hasta la habitación de su hijo, que intenta hacer como si duerme porque siente vergüenza de haber sido pillado por su madre. Pero esta lo desea tanto, desea su polla, que está dispuesta a hacerle una propuesta indecente. Así es como madre e hijo terminaron teniendo sexo.

0 Comentarios
Tu email no sera publicado.