Stripper Babs [Palcomix]

 

Todo estaba saliendo muy mal para Babs, Buster llamó por teléfono y la canceló por un partido de futbol. Estaba tan molesta que tuvo que ir a tomarse un baño. Aun así, seguía tan molesta al día siguiente.

En la cafetería de la escuela se lo cruza y, cuando intenta acercarse a él, él solo habla del partido con sus amigos y de lo bueno que estuvo. Babs se enojó aún más; necesita que le pida unas disculpas.

Li’l estornuda haciendo sacudir el cuerpo de Babs, esto la lleva corriendo al baño, su braga se había mojado por completo y fue la primera vez que se toco su coñito.

Fifi, que estaba en el baño, escuchó todo y le dio su ayuda, ofreciéndole una nueva braga. Eso la saca del apuro. Pero Babs necesitaba más y sabía dónde conseguirlo. Se escapó de su casa y llegó al club de striptease. A último momento perdió el valor, pero Fifi estaba allí y Babs se desahoga contándole todo sobre Buster, sus calenturas, sus sensaciones y lo que ella quería.

Fifi habló con el gerente, el cual de inmediato le hizo un contrato a Babs. Ella estaba más que lista para esto. De pronto  ya estaba en el escenario dándole a los chicos justo lo que querían. Se convirtió en la mejor y tuvo su propio camerino, donde luego de cada show podía relajarse.

Luego de cada show estaba ansiosa por entrar al camerino, sacarse su braguita y poder tocarse. Esto se convirtió en un ritual normal para ella. Pero aún sentía que algo le estaba faltando.

Un día, 4 clientes pagaron una mesa en el club; conocía muy bien esos rostros, era Buster y sus amigos. En lo único que pensó fue en huir al camerino; no tuvo elección y los dejó pasar. Luego tuvo la gran idea de extorsionarlos para que guardaran su secreto.

Por supuesto que estos 4 no estaban esperando que sucediera esto, pero ver a Babs vertida de esta manera puso sus penes duros y Babs hizo todo lo demás. Ellos no se negaron, estaban allí para ver chicas desnudas. Babs hizo más que eso por ellos. Se encargó de cada uno y de todos a la vez, hasta hacerlos terminar en su cuerpo. Pasaron las horas y uno por uno estuvo con ella; la pasaron maravilloso. Cada vez que sentía el semen en su cuerpo, se daba cuenta de que era esto lo que sentía que le faltaba. Babs había enloquecido por semen; le encantaba tenerlo en su rostro. Y de esto hizo la mejor noche de su vida. Pero sin embargo, ella seguía sintiendo que necesitaba algo, por lo que luego de despedir a sus amigos, que ya estaban muy satisfechos, se quedó a solas con Buster. Quien la esperaba sentado en una silla con su polla muy dura para que se subiera encima.

0 Comentarios
Tu email no sera publicado.