Compañeros De Viaje [Catjeu]

 

Cat y Liz han emprendido un viaje juntos, Liz confiaba tanto en Cat que lo siguió sin siquiera dudarlo, pero han pasado varios días y ya ha comenzado a dudar si es que Cat es bueno en seguir un mapa. Por lo que lo ha tomado y se ha dado cuenta de que no era un mapa lo que estaba usando, sino un juego de la búsqueda de un tesoro. Le ha dado tanta bronca que Cat sea tan imbécil que ha roto en pedazos el papel.

Pero la furia era mucha, había estado siguiéndolo por dos semanas. Ella se lanzó sobre él, tirándolo al suelo y sus partes íntimas se tocaron. Él intentó pedir perdón, pero ella estaba fuera de sí y ni siquiera notó que tenía su coño sobre las partes íntimas de su amigo. Pero él sí lo notó, y desde ese momento comenzó a verla de una manera diferente. Cuando esta se levantó, no pudo dejar de mirarle el trasero; nunca la había mirado de esa forma antes, no había notado que su trasero era tan grande, y lo suave que se sentía estando encima suyo.

Esa noche descansaron en un claro, hicieron una fogata y Cat le dijo lo bonito que era viajar con ella, lo afortunado que se sentía por tener una compañera tan fuerte y lista. Liz se sintió halagada, pero cuando Cat la llamó vaquita, esta se enfureció y lo golpeó. Esa noche Cat no pudo dormir; seguía pensando una y otra vez en el gran trasero de su amiga, y también en lo agresiva y malhumorada que era.

Él se asustó por estar teniendo este tipo de pensamientos; no sabía qué es lo que le estaba pasando, porque se estaba obsesionando con la idea de tener sexo con ella. Tal vez es porque han pasado semanas viajando y no ha tenido tiempo en privado para poder tocarse. Esos pensamientos lo llevaron a que su pene se pusiera muy duro.

Liz dormia, pero el no podia dejar de mirarle el trasero, con mucho cuidado se acerco a ella y bajo su pantalón. Su coño se veía tan mojado; con sus dedos abrió ese coño para poder mirar aún mejor, y recordó que le habían dicho lo deliciosos que eran los coños, por lo que metió su lengua hasta el fondo de ella. Liz seguía dormida, pero lo estaba disfrutando; lo podía notar en su rostro. Esto lo llevó a querer meter sus dedos y ver si le gustaba; las caras de Liz le parecían tan, tan graciosas, que sigo haciéndolo. Y Liz lo estaba disfrutando tanto que se dio la vuelta y abrió de piernas.

Cam sabía que no estaba bien, pero quería seguir explorando su cuerpo; su vagina es tan suave que no podía resistirse. Sacó su polla y se apoyó en ella mientras besaba sus pechos, el calor de su vagina hacía que fuese tan difícil alejarse.

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