High School Memories [Olexey Oleg]

 

El jefe está muy enojado con Isabelle, y está reclamándole el informe semanal que debía estar en su escritorio ahora mismo.  Isabelle se sobresalta y comienza a buscar el informe que no recuerda dónde lo ha guardado. 

Está tan desesperada buscándolo que no ha notado que los pechos se le han salido del sostén y que se le ven las medias de encaje y las bragas tan transparentes que no deja mucho a la imaginación. 

Isabelle continúa buscando y buscando, abriendo y cerrando cajones; en uno de estos cajones encuentra su álbum de la escuela secundaria, se olvida de lo que estaba haciendo y comienza a ver sus memorias. 

Recuerda su primer día en la escuela secundaria cuando llegó de Japón. Tuvo suerte y fue elegida como estudiante a través del programa de intercambio. Hasta habitaciones tenía esta escuela secundaria. A Isabelle le pareció maravilloso.

Allí conoció a su primera compañera de habitación por primera vez: Judy, ella era muy rara, pero eso le gustaba; le hacía cosas cuando ella dormía, cuando creía que dormía, como metérsele en la cama, levantarle su trasero y meterse con su lengua dentro. Pero también cree que hacía cosas cuando estaba realmente dormida. Era una coneja muy guarra; mientras Isabelle dormía, ponía su mano en agua tibia para que Isabelle se orinara y esta pudiera beber de lo que ella decía que era una muy sabrosa orina, la más deliciosa de toda la escuela. Metía los pies de Isabelle en su boca y en su coño, masturbándose con él. Mientras que el coño de Isabelle lo llenaba de todos los consoladores que tenía y podía meter. También le solía poner su coño en la boca, mientras le decía que le coma el coño de zorra, aunque estaba dormida y no podía escucharlo. 

Ambas siempre fueron nerds; los estudiantes cool no se les acercaban. Pero a veces alguno de ellos era bueno con Isabelle, o eso era lo que ella pensaba, porque la realidad es que solo se acercaban para que esta les hiciera la tarea y a cambio sí le daban una manito en el coño. Otras veces la encerraban en un locker con otros nerds, en donde estos aprovechaban el espacio tan diminuto para meter su cabeza entre los pechos de Isabelle. Y como Isabelle siempre andaba muy mojada, también se dejaba follar. 

Una vez el director le dijo que le ayudaría con los acosadores, pero también quería algo a cambio, le vendaba los ojos y le hacía que le practicara sexo oral. Y lo de las vendas le recuerda que sus amigas del equipo de animadoras también le solían hacer lo mismo; la vendaban y la entregaban como trofeo a los jugadores. 

Es que Isabelle siempre ha tenido unos pechos super enormes, con esa carita de dulzura e inocencia, todos se podían aprovechar. Con el tiempo eso no ha cambiado; ahora que es toda una adulta, también se la siguen follando sin que se den cuenta. Mientras ella estaba recordando sus días de escuela, estaba muy culo arriba y algún compañero ha pasado y le ha llenado tanto el coño como el culo de semen. 

Su jefe aún sigue gritando que quiere el informe. Pero Isabelle estaba tan perdida en sus recuerdos que se olvidó de lo que estaba buscando. 

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