Shao Kahn’s Supremacy [Miycko]

 

Shao Kahn le pregunta a Sheeva si ella es la embajadora de la gente Shokan. Que ha venido con él para negociar los términos de paz de los Shokan. Algo en lo que él no tiene ningún interés, sirviéndose una copa de vino mientras se sienta en su trono. Los únicos términos que aceptará son los de rendición y nada más.

Si no hay forma de negociar con él, entonces no hay nada que discutir para Sheeva. Pero Shao Kahn le dice que en eso se equivoca. Haciendo que unas raíces la sujeten para que no pueda escapar. Sheeva quiere que la suelte, pero él le promete que no será lastimada. Si acaso, ella va a gozar.

Además, tiene una sorpresa: los Facehuggers que encontró hace muchos años. Con ellos, Shao Kahn puede convertir a sus enemigos más acérrimos en esclavos obedientes y leales. Haciendo que uno de ellos salte a la cara de la chica, para que sea su primera víctima en sucumbir a su voluntad.

Ella le grita que es una descendiente del linaje del Dragón Sagrado; no la podrá reducir a una simple esclava sin voluntad. Pero Shao Kahn dice que sí, diciéndole que se despida de su libre albedrío mientras se transforma en su juguete personal.

Sheeva intenta luchar contra la criatura; sin embargo, Shao Kahn le dice que es inútil resistirse. Esta inyecta un potente afrodisíaco que la hace entrar en un lento y profundo sueño. También modifica su cuerpo, para que sus tetas y su chocho se vuelvan mucho más sensibles. Un proceso que dura varias horas, pero él espera con ansias que termine para poder conquistar su cuerpo como también conquistó su mente.

Durante esas horas, Sheeva era llenada con sueños eróticos y recuerdos que aumentaban más sus deseos de ser la amante y esclava de Shao Kahn. Hasta que sale de esa fantasía por una sensación de caída repentina.

Cuando despierta, se encuentra de nuevo con Shao Kahn, que le dice que es una mujer afortunada porque va a experimentar algo que otras mujeres solo pueden soñar. A la que le dará el honor de chuparle la polla. Aunque al tratarse de una guerrera como ella, también se la dará por el culo.

Lo primero que hace Shao Kahn a Sheeva es darle de nalgadas. Mientras la chica de sangre real solo piensa en el tamaño de su cosa. Un Shao Kahn que le dice que le dará el honor de llevar su niño luego de que desgarró su ropa interior y se disponga a penetrar su coño con su gran verga. Pensando en transformarla en su reina mientras le da muchos hijos. Algo que ella acepta mientras le llama su amo y acepta su destino.

Al final, ella le dice que quiere que su raza la domine y que haga que la suya acabe por completo. Lo que complace a Shao Kahn. Porque ahora que ha aprendido su lugar, puede comerle la polla. Todo mientras espera a la reina de Edenia para añadirla a su colección.

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