The Cummoner: Parte 13 [Totempole]




































Vilga ha vuelto a la cabaña y le cuenta a Tuck todo lo que ha sucedido. Tuck pregunta si los paladines han muerto todos, a lo que Vilga responde diciendo que no puede estar segura, pero con todos los escombros que le han caído arriba cree que sí.
Vilga se ha llevado con ella el espejo que ha encontrado, de él sale despedido una espada, que claramente le pertenecía a alguno de los paladines que el espejo se comió hace rato.
Tucker está anonadado al ver esta espada, ya que siempre ha soñado con tener una espada como esta, desde muy niño. Vilga no tiene idea lo que esto significa para Tuck. Mientras que para Tuck es una pieza de hierro perfectamente balanceada, afilada a más no poder, ha sido realizada para eliminar todo tipo de magia y con suficiente destreza puede romper cualquier hechizo o ente mágico. Pero recuerda que nunca ha terminado su entrenamiento y que eso lo hace no digno de cargar esta espada, esto lo hace poner muy triste.
Vilga desestima el interés de Tuck por la espada, ya que su maestro le ha dicho que una espada solo es útil si hay una mano que la utilice, por lo que es solo una herramienta.
En ese momento llaman a la puerta, son las dos chicas que ha conocido antes, reverenciándose ante ella. Vilga las invita a entrar a ambas, y les sirve algo para tomar. Una de ellas dice que quiere que sepa que ha sido un placer hacer el ritual alrededor del árbol mientras no estaba. Brindándole protección a los dioses para que la trajeran nuevamente al bosque. Esto le recuerda a Vilga lo maravillosas que eran las pollas de esos dos hermanos.
Una de las jóvenes, Judith, le pide a Vilga que la tome como aprendiz. De inmediato a Vilga lo que se le viene a la mente a Judith y a Emma dándole placer. Esto hace que se sonroje.
Vilga se disculpa diciendo que aún no ha terminado su propio entrenamiento, por lo que no debería enseñarle a alguien más, sumando a la naturaleza de su magia, hace que sea difícil que le enseñe a otros. Judith, sin embargo, insiste en que las deje intentarlo. Y como ambas insisten en ayudar, Vilga prepara un baño para las tres. Claro que Judith y Emma no tienen idea de dónde proviene la magia de Vilga.
Tuck mientras tanto sigue observando la espada, admirándola. Pero las voces de las chicas estan haciendo que pierda la concentración y que su pene se ponga muy muy duro.
Tuck toma con su mano la empuñadura de la espada, la magia que hay en él comienza a desvanecerse de su cuerpo, volviéndolo nuevamente un humano.
Vilga aún sigue dándose un baño con Judith y Emma, explicándoles que la magia es una forma de energía natural, que puede ser usada para influenciar en la realidad. Cada hechizo necesita energía que lo sostenga, y cuando se acaba vuelve a su estado normal. Judith quiere saber de donde se obtiene esa energía. Y sin más palabras, Vilga dice que se acerque, que le va a mostrar. Vilga abre sus piernas, poniendo a Judith en el medio, abrazándola y besando. Preguntándole a Emma si se va a unir a ellas. Mientras Vilga le baja la toalla a Judith para poder ver sus pechos, Judith le pregunta si esto que está haciendo tiene que ver con la magia. A lo que Vilga contesta que es lo principal.
Emma abraza por detrás a Judith mientras Vilga apoya sus pechos sobre los de Judith. Luego Vilga se recuesta y le pide a Judith que le dé atención a sus pechos, Emma que mira desde un costado se le hace agua la boca mientras se muerde su labio inferior. Desde donde está puede ver el coño de Judith y como Judith le está dando sexo oral a Vilga, se siente tan excitada que no puede evitar poner sus manos en el trasero de Judith, apretándola. Y mientras Judith aún tiene su boca en el coño de Vilga, Emma quiere ayudar y luego de tocar a Judith con sus manos, lleva su boca a su coño, diciéndole lo hermoso que es.
Con el placer que Vilga está sintiendo en este momento se comienza a generar energía que se almacena en el amuleto que lleva en el cuello. Luego de un rato, Vilga dice que ya es suficiente para ella, ya que más energía le hara hacer daño. Pero esto no implica que ella no pueda dar placer, por lo que le dice a Judith que ambas le den atención a Emma.
Vilga se pone por detrás de Emma, tomándola de los brazos, mientras Judith pone su mano en el coño de Emma y besa uno de sus pechos. Emma se siente extasiada de que sea Judith quien le esté besando un pezón y que le esté metiendo los dedos tan profundamente en su coño.
Mientras Judith y Emma se besan apasionadamente, Vilga se pone de rodillas para meter su lengua en el trasero de Emma. Cuando Judith está al borde de llegar al orgasmo, grita que sacrifica ese momento a Arroyo y a Bóreas.
Vilga se sobresalta preguntándole que es lo que ha hecho. Judith no tiene idea de lo que hizo, solo sabe que se sintió bien.
Vilga pude sentir que hay algo de magia en ellas y dice que las dejara leer sus libros, pero a cambio habrá más baños juntas. Judith confiesa que no sabe leer, que en la aldea muchos no saben hacerlo.
Vilga despide a sus nuevas aprendices diciéndoles que vuelvan a la semana siguiente. Cuando entra en la cabaña encuentra a un hombre completamente desnudo con una espada. Vilga intenta atacarlo. Pero antes de que logre lastimarlo, Tuck dice que es la espada que disipa la magia y lo ha vuelto a la normalidad. Vilga lo ve tan sensual que no puede parar de tocarlo y mirarlo, deseándolo.
